Don Héctor Méndez

Por Alexis Js. Acosta Genao

El caso mas recordado por mi relativo a pagos contra Fondos en Tránsito fue el ocurrido con el ex banquero Don Héctor Méndez, el mas grande “casa cambista” que conocí.

Trabajaba en el Bancomercio en ese entonces, y el Sr. José Ureña lo había visitado para que le abriera una cuenta. El Sr. Ureña fue siempre muy exitoso en lograr la apertura de cuentas, reflejándose esas gestiones muy positivamente en el crecimiento del Bancomercio.

En la reunión con el Sr. Méndez, este estuvo de acuerdo en abrir la cuenta, poniendo como única condición que pagaran cheques por caja, y que no le devolvieran pagos contra fondos en tránsito que nos llegaran mayormente por la Cámara de Compensación.

Asi lo hicimos. Sin embargo, unos días después, cuando hice el cálculo del riesgo a la que estaba expuesto el banco debido a los pagos de esos cheques, una sensación de terror se apoderó de mi.

El banco tenia un riesgo por esos pagos en exceso de $35 millones, es decir, casi 10 veces mas que el capital del Bancomercio en ese entonces.

La devolución de los cheques depositados de otros bancos hubiese colapsado al banco en forma inmediata al quedar este “abajo” al recibir las potenciales devoluciones de los cheques depositados, y contra los cuales se realizaron los pagos por el valor antes mencionado.

Llamé al Sr. Méndez y le solicité que viniera a una reunión conmigo y con el Sr. Ureña, quien comprendió a cabalidad el riesgo en que estábamos, apoyándome en forma irrestricta ante el potencial riesgo que enfrentábamos.

En la reunión le mostré mis cálculos y le dije: “Héctor, tu eres muy grande para nosotros”.

Aceptó cerrar la cuenta, garantizándonos que ni un solo cheque depositado seria devuelto, que podíamos estar tranquilos. Asi fue. Ni uno sólo de los cheques depositados fue devuelto, y la cuenta quedó en un balance aceptable.

La muerte de Héctor Méndez me conmovió profundamente. Era un hombre brillante, bueno, de un corazón tan grande como su corpulencia, uno de esos personajes que da la historia para enseñarnos el valor de la creatividad y el coraje, buen amigo, y con un conocimiento del mercado cambiario como pocos lo han tenido en el país.

Su asesinato, y el de su chofer, Don Napoleón Reyes, fue un sin sentido y una pérdida enorme para el país.

Don Héctor no era culpable de tener la preeminencia que tuvo en el mercado de cambio del país, cuya volatilidad tenia orígenes muy claramente definidos por el Fondo Monetario Internacional, y otras entidades foráneas, así como por brillantes economistas dominicanos, entre los que se incluían el ahora excelentísimo Gobernador del Banco Central, Don Héctor Valdez Albizu.

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