OOOOOOOOOOOÑOOOOOOOOOO !!

Por Alexis Js. Acosta Genao

La realidad de las violaciones diarias del reglamento de la Cámara de Compensación, en el pasado, esa política desleal, provocaba el llamado float, que no era más que el valor neto a favor del Banco que instaura la cadena.

Ese float es el residuo que queda de los valores de los cheques depositados sin respaldo y los cheques legítimos de otros bancos, más las devoluciones. La pregunta oportuna sería…¿y eso se hacía?. La respuesta es sí.

Para mantener ese float un banco, ya cerrado, al final de su vida corporativa, utilizaba, según supe después de parte de un alto ex Gerente de esa entidad, comerciantes importantes distribuidos a través del país, y que eran utilizados para Hacer la Cámara, sin quizás ellos saber el verdadero propósito de esas llamadas de los gerentes del banco solicitándoles que le depositaran lo que sea.

Me consta que los cheques sin respaldo puestos a circular por ese banco fueron denominados por los demás presidentes de bancos como Cheques Torpedos, con el OOOOOÑOOOOOOOOOOO!! obligado, fuerte y estentóreo, de resignación ante la indecencia que se habia instaurado en la banca dominicana, pues cada vez que esos cheques eran compensados en la Cámara, nos hacían saltar de nuestros escritorios debido a que nos afectaban la Cuenta Regular en el Banco Central y alteraban negativa y artificialmente el Encaje Legal con la consecuente pérdida monetaria, y de imagen ante la autoridad monetaria a quien respetábamos y temíamos, como debe ser siempre, ya que el desencaje era multado en base al 36.5 % anual.

Asi de grande fue la malapalabra que utilicé cuando una ex funcionaria del Banco Central, experta en Encaje Legal, que era Vicepresidente Financiero del banco comercial que nos lanzó un Cheque Torpedo por $5,000,000, que era una cifra muy importante en esa época, se negó a entregarnos ese valor en efectivo para eliminar el efecto sobre nuestras reservas fraccionarias en el Banco Central las cuales se vieron significativamente mermadas por los pagos en la Cámara de Compensación ese dia.

Mi enojo aun lo recuerdo, pués esa funcionaria me dijo que redepositara el cheque de nuevo, lo que tuve que hacer, bajo fuerte protesta, aunque en forma decente, pues esa funcionaria era y es, una fina dama, de una inteligencia superior, y quien fue que nos ayudó a instalar en el Bancibao las Cuentas y los Records del Encaje Legal, porque ya ellos se habian beneficiado del float de ese y otros cheques mas pequeños que fueron bautizados como Torpeditos y no nos pagaron las multas por desencaje que el Banco Central nos cargó.

Estimados realizados del tamaño del float a favor de Banco cerrado que nos torpedeó con esos $5 millones, usando este mecanismo artificial, nos indican que la suma excedía, en promedio, los $80 millones diarios, en su momento pico, que ocurrió meses antes de que el banco autorizacen su absorción por un banco muy pequeño del Sistema.

(Siempre estimé como una buena práctica bancaria cerrarle las cuentas a los clientes que manejaran sus cuentas corrientes en forma inapropiada. Esto no significa que deba cerrársela a los clientes con buen nombre comercial, ó conocidos, y con años en el mercado, y que tengan sobregiros sostenidos, debido a que muchos de ellos tienen un ciclo de conversión de activos en el que la evolución de los inventarios a cuentas por cobrar, y estas en efectivo, toman un tiempo mayor que el término en el que hay que realizar (los) pago(s) de las compra(s), los cuales son perentorios en la mayoría de los casos.

Así, por ejemplo, los supermercados, los mataderos industriales, y muchos importadores, tienen una estructura financiera, muchas veces determinada por la competencia, y el tipo de negocio, en la que sus requerimientos financieros los obligan a pagar sus facturas con 30 y 60 dias, o mas, de dilación.

EN otras palabras, esas empresas altamente endeudadas, obtienen lo que se llama en análisis financiero, un financiamiento “espóntaneo del suplidor de la mercancia, y barato pues no paga intereses sobre el mismo; ese financiamiento espontáneo lo origina la presencia de la empresa en el mercado de que se trate, y que por su historial e importancia la hace acreedora de este tipo de crédito por parte del vendedor.

En la época del Bancibao, ese lapso era financiado en este tipo de negocios a través de sobregiros, pero la realidad es que la presión de estos eran inapropiadamente evaluados por la autoridad monetaria como si fuesen una verdadera tragedia, y no como parte de la realidad del mercado en que esos clientes interactuaban.

Para nuestra sorpresa, el Banco Central, prohibió los sobregiros. Humildemente, me parece que parte de la autoridad monetaria de entonces, representada en la Junta Monetaria por empresarios y comerciantes importantes, desconocía su propia esencia.

Obviamente, el banquero, y la autoridad monetaria, deben entender que en estos casos, esas empresas están altamente endeudadas, y que es precisamente ese alto endeudamiento el que le ofrece al empresario su rentabilidad, y el mantenimiento de su empresa en forma viable (“on going concern” )

El alto endeudamiento para obtener una rentabilidad razonable es parte de un trio; los otros dos son, una rápida rotación de activos -normalmente lento en las empresas altamente endeudas-, y altos márgenes sobre los inventarios vendidos -normalmente bajos y medianos en entidades con un “leverage” (endeudamiento) alto.

Es decir, el banquero hace negocio, y obtiene una rentabilidad razonable con este tipo de cliente, ó decide no correr el riesgo y devolver los cheques que originen los sobregiros. En otros mercados mas evolucionados que el dominicano, como en el Caribe Inglés, los sobregiros son parte de las facilidades otorgados a los clientes que los requieran, no es algo pecaminoso, ni tampoco detrimental para el banco.

Respecto a que sean obligaciones no documentadas, una realidad, el problema queda resuelto, parcialmente, por lo menos, en el Contrato de apertura de la cuenta, y el requerimiento de las debidas garantías.

Naturalmente, como principio simple, el banquero nunca debe olvidar que los mejores créditos son aquellos que no requieren garantías de ningún tipo, sólo la fortaleza financiera del cliente demostradas por sus estados financieros e historial, los que fueron popularizados por un importante banco local como “A sóla Firma”. Tienen Razón.)

Pero volviendo al tema original, justo es decir que es muy probable que el máximo ejecutivo de ese banco grande cerrado, no supiese el alcance y el daño a los demás bancos de esta política de hacer la Cámara debido a que los detalles del mercadeo de los depósitos era dejado en manos de los gerentes, quienes tenían bastante autonomía, y creo también que él solicitaba esas ayudas para su banco de la mejor buena fé basado en su concepción mercurial adquirida a través de su exitosa incursión en el mayoreo de diversos productos.

No hay comentarios.

Agregar comentario