El Sistema Mutualista: Conversión de No Monetaria a Monetaria

Por Alexis Js. Acosta Genao

La conversión de estas instituciones no monetarias a otras de caracter monetario, tiene varios desafios para las primeras, para el Banco Central, la Superintendencia de Bancos y el pais.

La dinámica operativa de un banco comercial es muy compleja, debido a que requiere de la creación de una estructura que maneje el procesamiento de los cheques, clearing, intercambio de diversos efectos entre los miembros del sistema, cálculo del encaje legal, y otros procedimientos operacionales de bastante complejidad, dependiendo del tipo de producto ofrecido, entre ellos cartas de créditos locales e internacionales, a la vista ó a término, manejo de las aceptaciones bancarias que se originen por las mismas, cobranzas, etcétera.

Los que pasamos por las calamidades que conllevó un paso similar, (conversión de financieras a bancos comerciales) conocemos sus riesgos, sobretodo porque los recursos humanos especializados en las nuevas tareas que esas asociaciones de ahorros y préstamos necesitarán, no existe en la cantidad y calidad requeridas, y su entrenamiento y capacitación requiere de mucho tiempo y dinero.

Nuestra experiencia nos indica que el mayor problema, y vulnerabilidad, en obtener dichos recursos humanos, lo tendrán las asociaciones de ahorros y préstamos del interior del pais, debido a la escasez de personal diestro en las nuevas tareas operacionales de alta especialización que serán añadidas, lo que a su vez se reflejará en forma adversa en los departamentos internos de control, exponiéndolas a potenciales pérdidas materiales.

Si bien es cierto que existe un personal en los bancos existentes que operan en el interior de pais, y este es muy competente en ciertas tareas de procedimientos, no es menos cierto que esa experiencia tiene un componente local sólamente, debido a que las sucursales deben remitir los efectos procesados a sus casas matrices, quienes son las que concluyen las consolidaciones.

Es importante mencionar que las limitaciones en la contratación de personal idóneo que mantenga los controles necesarios para evitar pérdidas tangibles, también se aplica a las autoridades de supervisión bancaria.

No sabemos si existe un plan para expandir la cantidad de inspectores que se requerirán, sino también si esa supervisión tendría la calidad que se ha logrado en forma admirable en las últimas gestiones del partido en el poder.

Es previsible que esas nuevas instituciones procuren hacer ofertas al personal de otras de caracter monetario, tal como ocurrió en el pasado, lo que conllevaria a un debilitamiento en las organizaciones humanas verticales de los afectados, armazones de personal que tiene muchos años operando con suma eficiencia, y cuyos directivos han dedicado ingentes esfuerzos en ofrecer productos y servicios al público de altisima calidad.

Otro aspecto, y este es de mayor importancia, es el debilitamiento en la estructura financiera de algunos bancos comerciales existentes, pués no puede ser ignorado que esas instituciones no monetarias, al no poder emitir cheques, pues su condición actual no se lo permite legamente, se vean precisadas a cancelar billones de pesos depositados en cuentas corrientes y a plazo, una vez estén en capacidad de hacer dichas emisiones.

Es plausible que ocurra que esas asociaciones de ahorros y préstamos una vez decidan convertirse en entidades monetarias, se vean compelidas a necesitar esos fondos para sostener la cara estructura que requiere un banco comercial para ser operado, y porque además sería un contrasentido permitir que la competencia utilice esos recursos financieros. Otra faceta sensible es el control del Banco Central sobre esa enorme masa monetaria.

El análisis de los Estados de Situación de las asociaciones de ahorros y préstamos muestra que sus recursos líquidos están depositados mayoritariamente en Banco Central.

Una vez estas instituciones pasen a tener la capacidad de creación secundaria de dinero, será mucho mas dificil para las autoridades controlar esa masa monetaria, sea a través de encajes selectivos, ó penalidades, debido a los nuevos esquemas de competencia que tendrán lugar.

Tampoco puede dejar de mencionarse el efecto negativo en la tasa de cambio, la cual ha mostrado signos de volatilidad, y hace poco un incremento moderado.

En efecto, es importante ponderar lo que pudiera ocurrir con el mercado financiero, que es relativamente pequeño, por los esfuerzos de captaciones de fondos que obligatoriamente se generaran con la entrada al sector monetario de las asociaciones de ahorros y préstamos, y las eventuales consecuencias de esa incursión.

Es también probable que la tasa de interés pasiva aumente, debido a que los bancos actuales sujetos a los potenciales retiros, se vean precisados a ofertar altas tasas de interés para atraer parte, ó la totalidad de los valores que sean retirados por las nuevas entidades monetarias que se incorporen.

No hay dudas que la capacidad de captación de los bancos afectados se realizaría cuasi proporcionalmente a la actual red de sucursales que dispongan, por lo que es de esperar que los bancos mas pequeños del sistema sean los mas vulnerables.

Las fuerzas del mercado necesariamente provocarian la salida, por colapso, ó fusion, de los bancos mas débiles, ó con una estructura financiera no muy firme, pues estos sentirán la presión a través de los intercambios en la Cámara de Compensación.

Este proceso de debilitamiento es silente, paulatino, consistente, que ni se siente, pero que al final tiene un efecto sobre las finanzas del banco afectado, y el pais, similar al de la carcoma que corroe la mas fuerte madera provocando, cuando estalla, confusión tanto en los directivos y accionistas del banco, como a las autoridades monetarias.

Ante este escenario, que no debe ser tomado a la ligera, debido a la experiencia pasada de los bancos pequeños que tenian depósitos de instituciones mutualistas, es importante que las autoridades dispongan de planes contingentes que minimicen cualquier asomo de desintermediación financiera que pueda contaminar al sistema bancario completo, ó un descalabro en la tasa de cambio, como ocurrió hace dos décadas, con el consecuente efecto inflacionario y desasosiego social.

Es probable que los bancos existentes estén evaluando el nivel de exposición que tienen medido en función de los depósitos del sistema mutualista, y tengan planes contingentes ante la eventualidad planteada; pero aún asi, es también probable que sea muy poco lo que puedan hacer para evitar el desbalance de su estructura de pasivos y activos.

Finalmente, no puede dejar de mencionar el hecho de que, hace unos años han desaparecido del Mercado varias asociaciones de ahorros y préstamos, incluyendo una e, una en San Juan de la Maguana con activos totales de aproximadamente $1,500,000,000, que es una suma muy relevante. Estas quiebras ponen una presión y stress no esperados en la Superintendencia de Bancos, que como expresé antes ha realizado una labor de gestión supervisora muy eficiente.

Al parecer estas dos quiebras recientes indican debilidades internas y de riesgo sectorial de las entidades afectadas y no un problema de la economia en su conjunto; esperamos que sea de caracter accidental como decia Santo Tomás de Aquino y no el reflejo de un cuadro mas complejo de la salud del sistema financiero.

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